CONCILIANDO EL SUEÑO
Me acuesto a dormir
en ésta agradable noche otoñal;
los grillos en mi ventana
interpretan un contrapunto
d tibia serenata.
Los último sapos
tímidamente reclaman la luna
q asoma un ojo, apenas,
tras su velo vestal.
Resucitados mosqitos
zumban su ritual veraniego
q el tiempo desacredita,
xq ahora puede repetirse
en mayo, julio o noviembre.
Yo entierro mi mirada
en la honda negrura del cuarto
donde un bailoteo
d centellas virtuales
trazan microcósmicos senderos
q ovillan mi conciencia,
y mi mas profunda intimidad
hierve en vertiginosos flayes;
se rebobinan sin ton ni son
como una película ajena a mi,
dejándome sumergido
en un torbellino indiferente
d asfixiante anestesia.
Lo q odio y lo q amo,
lo importante y lo baladí,
son como rostros caricaturescos
q se burlan d mi y se van.
La radio q parlotea
engancha palabras sueltas
q nada me significan,
como un ruido gutural,
como una idea d existencia
mas allá del entendimiento
q emana d ése punto sin centro,
incoloro y fulgurante
d presión concentrada
en un síngulo instánte,
en un desfasaje cegador.
Los párpados me devuelven a lo oscuro
cuando la radio se apaga;
acomodo la sábana, el cubrecama,
y le rezo a éso
en q no se si creo
x la salud y el bienestar
d Javier, d mi qerida Laura
y d mi amada Iara,
hasta el momento
en q ya no recuerdo nada.
(2/5/2005 - 12:51)
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