APRENDIÉNDOTE
Aprendí a descubrirte como mas q un humano;
como un ángel q sos del Paraíso anhelado.
Y empecé a creer en dios, al q había abandonado
una noche d agosto d un año lejano.
Sos la mano q me guía en el camino d la vida
peqeño ángel Javier, colosal destino amado;
bajo tus alas veo el mundo como dios lo había soñado.
En tus venas brilla el oro d la Tierra Prometida.
Tu voz canta los coros d las gracias d Isaías;
los dones celestiales se anuncian en tus gestos
x esto te venero, aunqe se q te molesto,
xq sos la encarnación d la vieja profecía.
Aprendí a admirarte como el cuerpo del cielo,
como el ángel bendito q traes paz en tus manos
y derramas tu mirada santificando lo humano
para q cese el hombre d vivir en el duelo.
X eso aprendí a amarte con el corazón abierto,
a postrarme a tus pies para besarlos sin miedo
y a ofrecerte mi alma, q es todo lo q puedo,
para q inunde tu sonrisa lo q fue mi desierto.
(2/11/2004 - 20:49)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario