sábado, 22 de noviembre de 2025

 
LA CONFESIÓN Q TE DEBO 


Vivo en la región intrascendente d la existencia 
donde la monotonía d la eternidad golpea, 
donde lo cotidiano es un coágulo q chorrea 
la infeliz sustancia q anestesia la paciencia. 
Vivo x la cobardía d mis argumentos 
q trastabillan ante un razonamiento sólido 
excepto ante uno, frente al cual, permaneces estólido; 
el d enrostrarme 'la culpa d ser' a cada momento. 
Y aunqe a veces le hago caso y el vértigo me sobrecoge 
con un hormigueo en el pecho y un nudo en la garganta, 
me fui acostumbrando a ése abismo q me espanta;  
y le entrego un llanto al alma q me integra y me recoge. 
Pero algo ha cambiado, resucitándome la estesia, 
reavivando los dolores q creía dominados, 
dándome alegrías y placeres olvidado; 
un disparo d recuerdos q rasgó mi amnesia. 
y fue el primer disparo d gestos y mirada 
q esfumó la nebulosa d aqel rostro perdido 
cuando te vi, Javier; hundiendo tu sonrisa en mi olvido, 
exhumando aqel retrato, d mi mente apolillada, 
pues ya nada me qedaba d la imágen d Gabriela 
excepto el alma rota, ahogada en sorda histeria, 
xq odiabamos las fotos q eternizan la miseria 
d una vanidad efímera q la impiadosa vejez revela. 
Y en un disparo indefinible para mí, -el tuyo, Javier- 
excepto x el azabache puro d tus ojos netos; 
y ése rasgo en la sonrisa, como un fantasma inqieto, 
q descarna y reconforta las heridas d mi ayer. 
Como un juego preparado en un ajedrez divino, 
las circunstancias han marcado q te asista como amigo; 
y en un trance ambiguo q me hace víctima y testigo 
tu primogénita me ofreces para q sea su padrino. 
Castigo y redención qiere ver mi pensamiento 
para cerrar un viejo círculo q expíe mi pecado, 
para q aprenda d una vez a darlo todo x un ser amado, 
x el hijo d la 'imagen' d mi hijo sin aliento. 
X éso ahora q al fin puedo hablarme d todo ésto 
qizás puedas comprender el hondo amor q x vos tengo 
nacido mas allá d éste plano en el q me sostengo, 
q sé q me hace adorarte con un fervor molesto.  
Sólo puedo pedirte perdón, peqeño Javinho, 
si en algo te ofendí x tratar d ayudarte un poco, 
tomalo como la idiotez senil d un viejo loco 
q además d al amigo, siento en vos a mi propio niño. 
Y xq hasta la última hora qiero saber d tu suerte 
es q no puedo prometerte el tratar d enmendarme, 
xq s
 (14/3/2005 - 15:19) os la obsesión q me da la vida d rehabilitarme 
y para mí, hoy, perderte sería una tragedia peor q la muerte. 


(14/3/2005 - 15:19) 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

  Q NO TE SUENE MAL  Conociste mi abandono insano  y sabes todo lo q yo perdí,  estaba muerto pero renací  al conocer tu milagro humano.  Ah...