FIN DE AÑO 2004
Gozo en las yemas d mis dedos
el povillo terciopelo
q me dejó la mariposa,
como qien besa la baba d un ángel,
y se me llenan los labios
con la fatuidad d lo cotidiano
convertido en asombro y fuerza,
con el deseo d guardarme el secreto
d aqello q todos nombran
sin la magia d la amistad maravillosa.
Imploro x eternizar
éstos días d resucitada gloria
ahora q el mandala del cielo
me insta a revivir
lo q yo mismo me robado;
ahora q ésta tumba d remordimientos
vomita su vacío improferible
sobre las manos d mi culpa,
(idiota, pero no muy inocente)
haciéndola casi impreferible.
Éso es lo q qeda allá, en el suelo,
a la altura d mis pies d barro;
pero es vida lo q respiro aqí,
aqí arriba , a la altura d los luceros negros.
¿Es vida?. ¿Vida, es?. Ya no recuerdo.
qince años entumbado es mucho tiempo.
¿O será q pasé del purgatorio al cielo?.
¿Cómo mejor adjetivar
éste fin de 2004?
q me llegó con el alma germinada
x un nuevo amigo.
mitad amigo 'del alma'
y mitad 'ahijado' d mi pasado;
y una vieja amistad dormida
q se ha vuelto a despertar.
Es imposible entonces no sentir
ése estallido d la niebla q percute
y los propios ojos dilatarse
hasta el fin d los eones,
y perderse en emociones
inoportunas o inadecuadas.
Y el alma se me resbala
hasta hacérseme mirada desesperada
q busca pivotear
este asfixiante despeñarme
x el universo memorable
d las divinas formas d mi amigo,
para ir rebotando
entre los ahogados estertores
q la mente respira,
aferrándome a su ciclópea frente,
a sus cabellos ralos d pollito mojado,
al lunar blanco del borde d su boca,
a sus estilizadas manos d hombre-niño,
a su delgado cuerpo d cristo famélico,
a su presencia imponderable
siempre altiva y refulgente,
a sus magníficas orejas evidentes
como un refugio en el dios acapara
sus delicias d perfección.
O a sus ojos negros d lago nocturno,
ojos negros d Gabriela
q irrumpen en la bondad cristalina
d la pureza honda, casi utópica.
Sí. Él es qien me resucitó,
xq él me desbarata
los impulsos suicidas
con su recuerdo tan sólido,
como su presencia bendita.
Así me resucitó,
no como un muerto renegando su vida
sino como un vivo
sediento d su maravilla;
con los labios crispados
d sensaciones imposibles
y con la imposibilidad hecha fuego
en su sencillez heroica;
xq es su nombre el q da forma
a los pétalos d las flores,
y las aroma, y las pinta,
y las vuelve esqeletos
d nervaduras arborizadas.
Sí, él es mi amigo,
o al menos me permite así llamarlo;
y x qien ofrendar mi vida
me sabe a tan poco...
como el reflejo dorado q el polvo
añade al rayo del sol,
y q qizás sólo sirva
para enturbiar su pureza.
No obstante,
d nada mas valioso 'soy dueño',
tan sólo d mi voluntad,
y con ella los castillos
d mis intenciones exageradas
x verlo feliz y dichoso.
Pero éste taumaturgo
d los espíritus qebrados
no sólo se ha contentado
con devolverme la primavera
también me regala
un glorioso verano
para q yo libe del fruto
mas jugoso d su prado,
del del árbol sagrado
q en mis bosqes yo talé,
poniendo entre mis manos
pas primicias d su sexo:
¡ser padrino d su estirpe!
criatura q mas qiero.
¿Qién va a negarme ahora
q éste fin d 2004
no es el mejor d mi historia humana?
¿Qién va a negarme ahora
q mi amigo Javier
no es el dios mirífico
q todas las profecías proclaman?
(30/12/2004 - 22:42)
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